Hoy se define como nutricionista del Alma. Después de una intensa búsqueda, Pinky Zuberbühler pudo, finalmente, encontrar un nombre claro para ese anhelo que desde siempre guió su búsqueda. Un anhelo que no lograba poner en palabras: el de aprender a relacionarse de un modo sano con la comida.
Si bien estudió Nutrición –se especializó en nutrición del deporte–, además fue profesora de inglés, instructora de yoga, catequista y hasta coordinadora de equipos de running. Una vida de lo más intensa que la llevó, a principios de 2008, a sufrir un ataque de pánico. Esta fue la razón por la que Pinky comenzó a interesarse por la meditación y por las Neurociencias, dos actividades que la ayudaron a encontrar el nombre del itinerario que emprendería de aquí en más.

“Lo superador de la nutrición del alma está en aprender a querernos, en tomar conciencia, más allá de las dietas, de lo que hace bien”, cuenta Pinky cuando define el trabajo que la apasiona.
–Te recibiste en 1991, ¿cómo fue el camino que recorriste para llegar hoy a plantear esta idea integradora respecto de la alimentación?
–Mi camino, al igual que mis libros, es autobiográfico. Estudié Nutrición porque tenía un problema con mi peso. Siempre me gustó el deporte, por eso me especialicé en medicina del Deporte. Finalmente, incursioné en la meditación y en el estudio de las Neurociencias, ya que en enero de 2008 sufrí un ataque de pánico. Recién en ese momento, atendiendo a una nutrición integradora, logré un peso adecuado y pude ayudar a mis pacientes con mucho más que un simple plan de alimentación.
–¿Qué es la nutrición del alma?
–Es vivir desde el alma y no tanto desde el ego. Así todo empieza a cobrar sentido y hasta el peso se acomoda solo. Habiendo padecido de un sobrepeso que no se iba ni con regímenes, ni corriendo maratones, un buen día dejé de pensar en la comida, empecé a escuchar mi cuerpo y a quererme tal como era.
–Concretamente, ¿cuál fue el clic que hiciste?
–Creo que recién en 2010 encontré mi verdadera vocación: nutricionista de cuerpo y alma. Dejé mi consultorio de toda la vida y me mudé a un lugar lleno de luz, donde atiendo en turnos de una hora, con sillones cómodos para escuchar a mis pacientes y juntos descubrir cuáles son las creencias y los pensamientos que sabotean su objetivo.

–¿Pero qué es lo superador de esta nueva modalidad tuya?
–Lo superador del método está en aprender a querernos bien. En tomar conciencia, más allá de las dietas, de los que nos hace bien. En aprender a ponerle nafta súper al cuerpo, en vez de común.
–En este sentido, entonces, ¿qué es comer bien, Pinky?
–Primero, comer bien tiene que ver con incorporar los nutrientes que necesitamos para vivir. Esto tendrá que ver con las necesidades individuales: la edad, la contextura corporal, las actividades que se realizan. También, comer bien es comer porque se tiene hambre y no porque estamos enojadas, aburridas o angustiadas. No hay comida que neutralice estos sentimientos.
–Las dos debilidades femeninas: los hidratos de carbono y las azúcares. Son de primera necesidad para nosotras, ¿qué hacemos con esto?
–Los hidratos están en la base de la pirámide. Todos los días deberíamos comer frutas, verduras, una porción de pan, de galletitas, de cereales, de arroz o de pastas. Hablo de los hidratos complejos. Los hidratos simples, o azúcares, sí están en la punta de la pirámide, es decir que hay que comerlos en menor cantidad. Si comiéramos más hidratos complejos, el cuerpo no nos pediría tanto dulce, sino sólo de vez en cuando, como en el síndrome pre menstrual, por ejemplo.

–¿Cuál es tu método concreto en el día a día? ¿Hacés un coaching general?
–Lo lindo del método es el coaching semanal: intentar solucionar los problemas, descubrir hábitos y redes neuronales que muchas veces se desatan automáticamente, luego de años de haber respondido siempre igual ante el estímulo.
Si querés saber más de este método, visitá la página www.pinkyzuberbuhler.com.ar o buscá su último libro, “Nutrición de Alma”, en las librerías del país.
En Dove nos encantó este nuevo modo de concebir la alimentación, en que la prioridad esté en sentirnos bien con nosotras mismas. ¿A vos qué te parece?
Que linda nota PINKY!!!!! Muy clara, trasmite ganas de VIVIR DESDE EL ALMA!!!!Muy buenas las fotos, tu jardin y vos salieron ESPECTACULARES!!!
Felicito a Dove por esta lindísima entrevista a Pinky, "una amiga del alma". He vivido su proceso de cambio y debo dar fe del éxito de su método.Pinky es una persona de una calidez y sensibilidad extraordinaria que ve siempre el lado bueno de las cosas y lo transmite.Pinky, estoy ORGULLOSA DE VOS.Desde Tucumán UN BESO GRANDE Y VAMOS SIEMPRE PARA ADELANTE MI AMIGA!!!!
felicitaciones a DOVE, por siempre pensar en mujeres reales, mujeres de verdad, me identifico mucho por que nunca acepte mi cuerpo y todo mi vida vivi a dieta.
Muy buena la nota de Dove entrevistando a Pinky a quien tuve el privilegio de conocer personalmente la semana pasada. Felicitaciones a Dove por su enfoque particular sobre la belleza femenina, una belleza real, posible, ya que va de adentro hacia afuera.
Realmente la felicito, realmente todo lo que dice y hace es verdad, yo me quiero mucho, pero me doy cuenta que me alimento mal, por diferentes motivos. Tratare de seguir los consejos. Gracias. Ma.Laura
Me encanto, hacen falta nutricionistas de almas, en vez de tanto cuerpo
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